martes, 10 de abril de 2012

El Hermitage en el Prado

El domingo fué el último día para ver esta golosa exposición.



Nosotros nos acercamos hace unos días, y la verdad es que mereció la pena. Antes de que algún espabilado me salga con que como acercarse por San Petesburgo nada, os pondré rápidamente esta foto, obviamente trucada, delante de la entrada de la exposición. ¿A que dá el pego?


No pretendo hacer ninguna sesuda intervención en este artículo, sino hacer un repaso de la visita, por lo que me limitaré a comentar brevemente mis impresiones. Tampoco voy a entrar en detalle en su contenido, hay multitud de páginas por ahí donde podéis ver su contenido completo (por ejemplo, en ésta).

Otra forma de recorrer el Hermitage es con la película El arca rusa, de Aleksandr Sokurov. Realizada en 2002, esta fantasía muestra en un sólo plano-secuencia ininterrumpido de 90 minutos los 33 salones del museo. Intervienen en la toma más de dos mil actores y figurantes. Y aunque así, entre nosotros, es algo peñazo, merece la pena recrearse en el museo y sus obras.


De los objetos del palacio, vestuario y mobiliario que acompañaban la exposición había algunos verdaderamente sorprendentes y era totalmente pertinente haberlos incluído: el enorme pendiente de cuarzo y oro de Drake (o pinjante según rezaban los carteles, todos los días se aprende algo nuevo), un sable iraní de mediados del siglo XIX con un bello mango adornado con multitud de piedras preciosas, una preciosa miniatura de la casa Fargé (un ramo de acianos con espigas de avena en un jarrón de cristal de roca, al que ninguna foto hará justicia nunca), un espectacular traje de húsar (impactante de verdad) o un excesivo centro de mesa dorado más grande que una persona tumbada.

Me voy a centrar en la parte de la exposición que me interesa: la colección de arte europeo. No se incluían las obras más famosas del Hermitage, ni por asomo, pero el conjunto era de una calidad sorprendente. Pinturas, dibujos y esculturas ordenados temporalmente.
  • La Virgen con el Niño (Alberto Durero, h.1515). Carboncillo sobre papel.
  • Filoctetes (Antonio Lombardo, h. 1510). Mármol blanco con incrustaciones de color
  • Fauno (Baccio Bandinelli ¿?, 1540-49). Mármol. Una de las mejores estatuas de la muestra. Durante el siglo XIX, este busto se consideró obra de Miguel Ángel.
  • Carlos IX de Francia (François Clouet, 1566). Lápiz negro y sanguina sobre papel.
  • Descanso en la Huída a Egipto con santa Justina (Lorenzo Lotto, 1529-30). Es el primer cuadro que llama francamente la atención. Óleo sobre lienzo. 83 x 105, 5 cm.:
  • San Sebastián (Tiziano, h. 1576). Óleo sobre lienzo.
  • La Lamentación sobre el cuerpo de Cristo muerto (Paolo Veronés, 1576-80). Óleo sobre lienzo. 147 x 112  cm.:
 
  • Las santas mujeres ante la tumba de Cristo resucitado (Anníbale Carracci, 1597-98).Óleo sobre lienzo.
  • Tañedor de laúd (Caravaggio, 1595-96). El cuadro emblema de la exposición. Ligeramente anterior al Tañedor de laúd del Metropolitan de Nueva York, Siempre me vengo arriba cuando veo un Caravaggio. Mi cuerpo siempre piensa que estoy en Italia. Un andrógino Michelangelo Merisi nos dice "Voi sapete ch'io v'amo". Óleo sobre lienzo. 94 x119 cm.:
  • San Pedro y San Pablo (El Greco, 1587-92). Óleo sobre lienzo. 121,5 x 105 cm.:
 
  • El almuerzo (Diego Velázquez, h.1617-18). Óleo sobre lienzo. 108,5 x 102 cm.:
  • San Sebastián curado por las santas mujeres (José de Ribera, 1628). Óleo sobre lienzo.
  • Bodegón (Antonio Pereda, 1652). Óleo sobre lienzo, 80 x 94 cm.:
  • Dos brujas con un gato (Jacob de Gheyn IIm h. 1610). Pluma y tinta parda sobre papel.
  • Paisaje invernal con patinadores (Jan Brueghel el Viejo, 1611). Tinta parda a pluma y aguada de tinta gris azulada sobre papel.
  • Estudio de la estatua antigua conocida como Séneca (Pedro Pablo Rubens, 1601-8). Lápiz negro y toques de sanguina sobre papel.
  • Paisaje con un carro de piedras (Pedro Pablo Rubens, finales de la década de 1610). Óleo sobre lienzo. Este cuadro es de los que mas gustó. Y de los que mas me han gustado de los Rubens que he visto. Emplea una doble fuente de luz, se interpreta en el tiempo, como un cómic y se presta también a todo tipo de alegorías.
  • Peter Brueghel el Joven (Anton van Dyck, 1628-32). Lápiz negro sobre papel.
  • Henry Danvers, conde de Danby, como caballero de la orden de la Jarretera (Anton van Dyck, 1635-39). Óleo sobre lienzo.
  • Retrato de un estudioso (Rembrandt, 1631). Óleo sobre lienzo. 104 x 92 cm.:
 
  • Caída de Haman (Rembrandt, 1660-65). Óleo sobre lienzo.
  • Retrato de un hombre (Frans Hals, h.1640). De lo mejor.  Óleo sobre lienzo.
  • Perro guardián (Paulus Potter, h.1650-52). Para mí, un descubrimiento. No conocía a este holandés especialista en pintar animales. Mucho más bonito que lo se pueda apreciar en cualquier foto. Es muy interesante seguir su obra (por ejemplo, estas Vacas reflejadas en el agua que se exponen en el Mauritshuis de La Haya). Óleo sobre lienzo.
  • Bodegón con copas y frutas (Willen Kalf, 1653-54). Óleo sobre leinzo.
  • La visita del médico (Gabreil Metsu, 1660-65). Óleo sobre lienzo.
  • La visita a la abuela (Louis Le Nain, 1645-48). Óleo sobre lienzo.
  • Moisés con las Tablas de la Ley (Phlippe de Champagne, 1648). Óleo sobre lienzo.
  • Paisaje (Claudio de Lorena, 1636-38). Pluma, pincel y aguada de tinta parda.
  • El éxtasis de santa Teresa (Gian Lorenzo Bernini, h.1647). Terracota. Modelo para el mármol de la obra que se encuentra en la iglesia de Santa María della Vittoria en Roma.
  • Descanso en la Huída a Egipto (Nicolas Poussin, 1657). Óleo sobre lienzo.
  • El embajador Piotr Ivánovich Potiomkin (Godfrey Kneller, 1681-82). Óleo sobre lienzo.
  • Estudio para cabeza de mujer (Antoine Watteau, 1710-19). Lápiz negro, sanguina y claroscuro.
  • Escena pastoril (François Boucher, 1740-49). Óleo sobre lienzo.
  • Los atributos de las Artes y las recompensas que se les conceden (Jean Siméon Chardin, 1766). La reproducción que he encontrado está bastante mal de brillo y nitidez, lo que le resta encanto a este precioso cuadro encargado por la propia Catalina II de Rusia al mismo Chardin para colgarlo en su propio despacho personal. Óleo sobre lienzo.
  • La Kreuzkirche en Dresde (Bernardo Bellotto, 1751-52). Otro de los cuadros imprescindibles de la muestra, desde mi punto de vista. La Iglesia de la Cruz de Dresde, representada con una majestuosidad imposible de percibir en una reproducción, antes de que fuese semidestruida en la Segunda Guerra Mundial. Impresiona. Óleo sobre lienzo.
  • Mercurio coronando a la Filosofía, madre de las Artes (Pompeo Girolamo Batoni, 1747). Aquí me parecen excepcional la paleta de colores que utiliza el pintor de Lucca. Es que de este pintor me pirra su obra El Tiempo destruyendo la Belleza, que es de obligada contemplación si váis a la National Gallery. Óleo sobre lienzo.
  • Perseo y Andrómeda (Anton Raphael Mengs, 1778). Me encanta el amorcillo, flotando, en la parte inferior derecha del cuadro. Óleo sobre lienzo.
  • Voltaire (Jean-Antoine Houdon, 1778). Mármol.
  • Cabeza del genio de la Muerte (Antonio Cánova, h.1784-90).  Parte deshechada de la tumba de Clemente XIII debida a los númerosos defectos del bloque donde comenzó a tallarse, sorprende porque ni siquiera esos contratiempos estropean el resultado. Mármol. 86 x 36 x 38 cm.
  • La Magdalena penitente (Antonio Cánova, h.1808-9). Se considera una de las mejores obras del autor. Yo no me fijé hasta más tarde, fuera ya de la visita, en el detalle de las lágrimas que salen de sus ojos, ya que no resultan fáciles de contemplar a simple vista. Mármol. 92 x 74 x 78 cm. Claro está que podían haber traído también sus Tres Gracias desde San Petesburgo y así haber hecho la gracia completa.
  • Retrato de una joven (Jean-Auguste Dominique Ingres, 1815). Lápiz compuesto sobre papel.
  • El conde Nikolái Dmítrievich Gúriev (Jean-Auguste Dominique Ingres, 1821). Óleo sobre lienzo. ¿algo que objetar? Adoro a Ingres.
  • El emperador Alejandro I de Rusia (Bertel Thorvaldsen, 1820). Mármol.
  • Amanecer en las montañas (Caspar David Friederich, 1823). Óleo sobre lienzo. 135 x 170 cm.:
 
  • La salida de la luna: dos figuras masculinas en la orilla (Caspar David Friederich, 1835-40). Lápiz compuesto y aguada de tinta parda.
  • El estanque en Montgeron (Claude Monet, 1876). Este es otro de los imprescindibles. Por supuesto, nada que ver la reproducción (que ya de por si da una idea de la magnitud de la obra) comparada con el original. Matemático: de cerca sólo manchas borrosas sin sentido, a medida que vas dando pasos hacia atrás comienzan a aparecer figuras, objetos, sombras. Faltaba incluso espacio para verlo desde más lejos. Casi diría que fué el cuadro que me gustó más de toda la exposición. Óleo sobre lienzo. 174 x 194 cm.:
  • Niño con una fusta (Pierre-Auguste Renoir, 1885). Óleo sobre lienzo. 105 x 75 cm.:
 
  • Te avae no María (El mes de María), (Paul Gaugin, 1899), Óleo sobre lienzo. 96 x 74,5 cm.:
 
  • Ivan Ivánovich Schukin (Ignacio Zuloaga, 1899). Óleo sobre lienzo.Sólo he encontrado esta reproducción. Un cuadro que corta la respiración. Casi puede sentirse la presencia del aristócrata ruso.
  • El beso de la esfinge (Franz von Stuck, h. 1895). Carboncillo, clarión y pastel sobre papel gris.
  • Primavera eterna (François Auguste-René Rodin, 1906). Mármol.
  • Paisaje azul (Paul Cézanne, h.1904-6). Óleo sobre lienzo. Yo diría que esto es liarse, literalmente, a tortas con el pincel.
  • Ataque de un tigre a un toro. En la selva tropical (Henri Rousseau, h.1908-9). Óleo sobre lienzo. 46 x 55 cm.:
 
  • La bebedora de absenta (Pablo Picasso, 1901). Los Picasso de la exposición hablaban por si mismos. Óleo sobre lienzo. 73 x 54 cm.:
 
  • Niño con perro (Pablo Picasso, 1905). Aguada de pigmentos opacos y pastel sobre cartón marrón. Este es uno de los dibujos más bonitos de Picasso que he visto nunca. Fijaros en la cabeza del perro y como el artista utiliza el color en el morro de éste. Fijaros en la cara y la mano derecha del niño con el mendrugo de pan... ¡¡¡ Im-pre-sio-nan-te !!!
  • Mujer sentada (Pablo Picasso, 1908). Óleo sobre lienzo. 150 x 100 cm.:
 
  • Mesita en un café (Botella de Pernod) (Pablo Picasso, 1912). Óleo sobre lienzo. Muy bonito también.
  • Juego de bolas (Henri Matisse, 1908). Obviamente, todos nos acordamos en este punto de La danza. Óleo sobre lienzo. 115 x 147 cm.:
 
  • Conversación (Henri Matisse, 1909-12). Óleo sobre lienzo.
  • Henriette III (Gran cabeza sonriente) (Henri Matisse, 1929). Bronce.
  • Mujer con sombrero negro (Kees van Dongen, 1908). Comienza la era de la mujer fatal. Óleo sobre lienzo. 100 x 81,5 cm.:
  • Muchacha vestida de negro (André Derain, h. 1913-14). Óleo sobre lienzo. 116,5 x 89, 3 cm.:
  • Beethoven, gran máscara trágica (Émile-Antoine Bourdelle, 1901). Bronce.
  • Autorretrato (Chaim Soutine, h.1920-21). Óleo sobre lienzo.
  • Bodegón metafísico (Giorgio Morandi, 1918). Óleo sobre lienzo.
  • La prosa del Transiberianoy de la pequeña Jehanne de Francia (poemario de Blaise Cendrars) (Sonia Delaunay-Terk, 1913). Acuarela e impresión tipográfica con tintas de colores.
  • Composición VI (Vasily Kandinsky, 1913). Óleo sobre lienzo. Te puedes pasar un buen rato fascinado por este cuadro (en San Petersburgo quedaron otros de la serie, de los muy, muy famosos). Podríamos incluso, hacer una competición para ver quien encuentra mas animales en él: caballos, buhos, aves zancudas. Fascinante.
  • Composición (Fernand Léger, 1924). Óleo sobre lienzo. 73 x 92 cm.:
  • Cuadrado negro (Kazimir Malévich, h. 1932). Óleo sobre lienzo. Seguramente, el cuadro más valioso desde el punto de vista histórico de toda la muestra. Plasmar el cero absoluto. La imagen de Dios. Estas eran las cosas que le importaban a Malévich. Representa "una metáfora radical del pensamiento artístico, cuando la abstracción alcanza su nivel más elevado".
Y esto fue todo. Luego, nos fuimos a digerir la exposición tomando unos gin-tonics en el Mercado de la Reina (no sólo hay que darle alimento al espíritu), y a vivir, que son dos días. Espero que lo hayáis pasado bien haciendo este recorrido conmigo. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Un buen plan de domingo, sí señor. Se echa en falta alguna foto de los susodichos gintonics. impagable el humor inteligente de la gracia de las tres gracias.