lunes, 24 de diciembre de 2012

La Isla del Tesoro en la Fundación Juan March (II: 1620-1720)

Segunda parte: La Revolución y el Barroco


Contexto histórico-artístico:


Durante el reinado de Jacobo I comienza a verse la actividad de algunos aristócratas como coleccionistas de arte, como es el caso de George Villiers, primer duque de Buckingham y favorito del rey, o de  Thomas Howard, conde de Arundel y primer gran coleccionista de arte británico, que viajaría a Italia con el arquitecto Inigo Jones, donde juntos conocerían la obra de Palladio.

Nacido en Amberes, Anthony van Dyck tenía 20 años y aún trabajaba en el taller de Rubens como ayudante cuando es invitado por el conde de Arundel y el duque de Buckingham a visitar Inglaterra por primera vez. Es en la colección del conde de Arundel donde van Dyck puede ver por primera vez obras de Tiziano. Sin embargo, la visita a Inglaterra sería corta, pues el pintor decidió irse a Italia para aprender, como había hecho su maestro.
Con Carlos I, hijo de Jacobo I, se produce un resurgimiento del mezenago real. Cuando todavía es sólo Príncipe de Gales, comienza a ser influido notablemente por el duque de Buckingham. Con él pasa una larga temporada en Madrid en 1623, buscando una alianza con España que debía ser sellada mediante su matrimonio con la hermana menor de Felipe IV. Este viaje influyó de manera determinante en el interés de Carlos I por el arte, ya que en Madrid quedó impresionado por la colección de pinturas del rey español. El ansiado enlace nunca se celebró, debido entre otras cosas, debido a que la corona española exigió la conversión de Carlos al catolicismo. Aquí, en España, se culpó al duque de Buckingham del fracaso de estas negociaciones, acusándosele incluso de tener mal genio. Cuando los dos ingleses regresaron a Londres, ambos estaban indignados y solicitaron al el rey Jacobo I que declarara la guerra a España. A la vuelta de ese viaje fue, también, cuando Carlos I conoció en París a Enriqueta Maria de Francia, con la que se casaría en poco tiempo, provocando la ira de sus súbditos protestantes, ya que era católica.

Cuando Carlos I fue coronado rey en 1625, decidió emular a Felipe IV en el terreno del arte y, aun más, competir con él. Adquirió, por ejemplo, la colección completa del duque de Mantua en 1628, que incluía numerosas obras de TizianoCarlos I es el rey que mayores aportaciones ha realizado a la Royal Collection, la colección de arte de la Familia Real Británica y que ya comenzara Enrique VIII. Actualmente, la colección cuenta con unas 7.000 pinturas, 40.000 acuarelas y dibujos, y cerca de 150.000 grabados antiguos, así como con muebles, tapices, cerámicas, libros y un largo etcétera. Aunque las pinturas más relevantes se encuentran en el Palacio de Buckingham (y de ellas las más conocidas se exhiben en áreas accesibles al público como la Queen’s Gallery), en el palacio de Hampton Court, del que ya estuvimos hablando en el artículo anterior. En este palacio pueden contemplarse las obras de Tiziano, Correggio, o Gerard van Honthorst, que adquirió Carlos I, pero sobre todo destaca la Mantegna Gallery: nueve cuadros de Andrea Mantegna, visita obligada para cualquier aficionado al arte que se precie. Para terminar de ver esta colección hay que visitar, además, el Castillo de Windsor. Tiene también muchas obras en depósito en otros museos (como por ejemplo, los siete grandes cartones de la serie Los hechos de los apóstoles, que sirvieron de modelo para los tapices de Rafael en la Capilla Sixtina, y que residen en el Victoria and Albert Museum. La Royal Collection es, por cierto, una gran desconocida en España. Entre otras cosas, contiene la mayor colección mundial de dibujos de Leonardo da Vinci (unos 600) o de Canaletto.

En 1626, George Villiers había logrado convencer a Orazio Gentileschi para que se trasladase a Londres, donde permaneció hasta el final de su vida. Gentileschi fue nombrado pintor de la corte y se dedicó, entre otras cosas, a la decoración de la Casa de las Delicias, residencia de la reina Enriqueta María de Borbón, en la ciudad de Greenwich. Pocos años después, en 1638, Carlos I logró traer a Inglaterra a la hija de Orazio, Artemisa Gentileschi, de quien conservó una pintura célebre, Autorretrato como alegoría de la pintura. Orazio está enterrado en la capilla de la Reina, en Somerset House.

An Allegory of Peace and the Arts under the English Crown. Orazio y Artemisia Gentileschi (c.1638-29).  Central Hall, Queen's House, Greenwich

A la afición del rey por el arte, a la que destinó cuantiosas sumas, y que en parte le acarreó una creciente impopularidad, se le unió el malestar popular por las magníficas mascaradas cortesanas de la década de 1630, diseñadas por el insigne arquitecto Inigo Jones. Estas mascaradas, con complejos decorados y juegos de luces, costaban enormes sumas de dinero y se percibían como elementos de una cultura católica y extranjera. Carlos I creía en el derecho divino de los reyes y abolió el Parlamento en 1629, con el que siempre había tenido muy malas relaciones e intentó implantar la monarquía absoluta, hasta 1640, en el que volvió a establecerlo.

En 1635, Peter Paul Rubens es atraído a la corte de Carlos I mediante la oferta de un título de caballero: el encargo es pintar el techo de la Sala de Banquetes en el Palacio de Whitehall. El elemento principal es una apoteosis de Jacobo I celebrando su astuto gobierno y su papel de pacificador en Europa, una alegoría del nacimiento del propio Carlos I. Para disgusto del Rey, después de haber terminado el techo, Rubens tomó su título de caballero y se largó de nuevo a Amberes. Si vais de viaje a Londres, no olvidéis visitar esta sala.
The Apotheosis of James I . Rubens (1639). Techo del Banqueting Hall 
El pintor preferido de Carlos I era Tiziano y el rey había visto en van Dyck a su heredero. En abril de 1632, Van Dyck regresó a Londres. El monarca, tras recibir como regalo el cuadro Reinaldo y Armida nombra a van Dyck pintor de la corte, donde trabajaban ya numerosos pintores, como el anciano Marcus Gheeraerts el Joven, retratista de Isabel I, del que hablamos en la entrega anterior, Daniel Mytens o Cornelis Janssens van Ceulen. Con la llegada de van Dyck, todos estos pintores desaparecieron porque se quedaron anticuados. Carlos I había encontrado finalmente al pintor de corte que deseaba desde hacía años. Van Dyck es nombrado caballero en Julio y se le otorga una pensión de 200 £ al año. Además, le pagaban bien por sus pinturas, se le otorgó el extraordinario privilegio de incluir en su escudo nobiliario el emblema de la monarquía, la rosa de Inglaterra, su hermano fue nombrado capellán de la reina y se autorizó la boda del pintor con lady Mary Ruthven, dama de honor de la reina, de sangre aristocrática. Se le proporciona una casa junto al río, en Blackfriars, a las afueras de la ciudad y unas habitaciones en Eltham Palace, que ya no se utilizan por la familia real, como refugio en el campo. Su estudio en Blackfriars fue visitado frecuentemente por el Rey y la Reina. En ocho años realizó más de 400 retratos de la corte de los Estuardo, gracias a un mezenago de admiración recíproca. La mayoría de las veces autor de imágenes de propaganda y de idealización, van Dyck destacó también al retratar a los hijos del soberano, obras en las que desarrolló un nuevo esquema para el retrato colectivo. Anthon van Dyck murió en 1641 y fue enterrado en la antigua catedral de San Pablo. Con el Gran Incendio de Londres en 1666, que destruyó la catedral,  también se destruyó su tumba.

En 1642 comienza la Revolución Inglesa, con la primera Guerra Civil, enfrentamiento entre Carlos I y los Rounheads, liderados por Oliver Cromwell, que termina en 1645, con el rey moderando su política absolutista, viéndose controlado por el Parlamento. En 1648, Carlos I escapa a Escocia, comenzando la segunda Guerra Civil, que termina, unos meses después, con la batalla de Preston.

La relación de Carlos I con la Sala de Banquetes del palacio de Whitehall termina la tarde del 30 de enero 1649, cuando, probablemente desde la ventana central de dicha sala, salió andando al andamio que había sido erigido fuera para decapitarlo.

Después del Protectorado de Cromwell, la monarquía se restaura en 1660, con el reinado de Carlos II, mucho más hábil que su padre en la relación con el Parlamento. Carlos II fue también un mecenas de las artes y de las ciencias. Contribuyó a fundar la Royal Society, un grupo científico entre cuyos miembros se encontraban Robert Hooke, Robert Boyle o Isaac Newton. Carlos fue también el mecenas personal de Christopher Wren, el arquitecto que ayudó a reconstruir Londres después del Gran Incendio de 1666, y, en particular, la Catedral de San Pablo. Wren construyó igualmente el Hospital Real de Chelsea, que Carlos II fundó como hogar para soldados retirados, y en el que se halla desde 1692 una gran estatua suya vestido a la manera de la Roma clásica.

Fachada principal de la Catedral de San Pablo
Para el Palacio de Whitehall, Carlos II solo encargó obras menores. Al igual que su padre, murió en este palacio, pero víctima de un ataque de uremia. Le sucedió su hermano, Jacobo II, que  encargó algunos cambios a Sir Christopher Wren realizados entre 1687 y 1689: una nueva capilla, la reconstrucción de los apartamentos de la reina  y los alojamientos privados de la reina. 

En 1691, el palacio se había convertido en el más grande y complejo de Europa. El 4 de Enero de 1698 se produjo un incendio que destruyó la mayor parte del palacio, de la cual sólo se salvó la Sala de Banquetes. Durante el incendio muchas obras de arte fueron destruídas, incluyendo probablemente el Cupido de Miguel Ángel, una famosa escultura, que se compró como parte de las colecciones Gonzaga en el siglo XVII. También se perdieron el mural original con el retrato de Enrique VIII, de Hans Holbein el Joven y el busto de marmol con el retrato del rey Carlos I, de Gian Lorernzo Bernini. Una vez que el Palacio de Whitehall se quemó, la familia Real trasladó su residencia al Palacio de St. James.

En 1688, Jacobo II, último monarca católico del Reino Unido, fue depuesto durante la revolución llamada la Gloriosa.

Los nuevos monarcas, Guillermo de Orange, procedente de Holanda, y su esposa inglesa María (hija de Jacobo II) eran protestantes. Bajo su reinado persistieron los conflictos. Después, bajo el reinado de la hermana menor de María, entre 1702 y 1714, la reina Ana tranquilizó el país y, por la Ley de Unión de 1707 se unieron los parlamentos inglés y escocés.

Respecto a la arquitectura, dos escuelas convivieron en este periodo: el estilo palladiano, que está representado básicamente por el ya mencionado Inigo Jones (pocas construcciones suyas pueden admirarse hoy en día: además de la Banqueting House, quizás su obra más representativa sea la Queen's House, en Greenwich) y el barroco, con Christopher Wren y sus alumno Nicholas Hawksmoor y John Vanbrugh. No me voy a detener demasiado en este aspecto, pues sólo comentar brevemente las obras de este trío sería objeto de varios artículos, que seguramente tendrán lugar en un futuro no muy lejano.

En lo referente a la escultura, quizás la mejor expresión artística sean las tallas barrocas del holandés Grinling Gibbons. Su obra puede admirarse, por ejemplo, en la sillería del coro de la catedral de San Pablo;  en  la capilla del Trinity College, en Oxford; en Petworth House (otro lugar que merece la pena visitar), en Sussex.

Por último, antes de pasar a la relación de obras de la exposición, también hay que resaltar como obra de este periodo una misteriosa pintura: la Gloria de la Iglesia de San Miguel Arcángel, en Framlingham, Suffolk. Realizada alrededor de 1700, es una serie de círculos de colores concéntricos, a modo de coronas, que parecen crear una luz brillante. En el centro de los círculos, en grandes letras mayúsculas, el monograma griego "IHS" (Jesús)

Gloria (c.1700), Saint Michael, Frulingham
La secuencia de colores de los círculos obedece a la propuesta por Newton en sus investigaciones sobre la difracción de la luz. La prohibición de las imagenes religiosas supuso que esta imagen mística abstracta fuera una de las pocas permitidas en las iglesias.

Pinturas de la exposición:
  • Queen Henrietta Maria (Anthony van Dyck, 1632). Óleo sobre lienzo. Como hemos comentado, la hija de Enrique IV de Francia y María de Médicis era católica y se casó en 1625 con el rey protestante Carlos I mediante dispensa papal. El Papa confiaba en que fuese la punta de lanza para el regreso del catolicismo en Inglaterra. Además de su religión, su escaso dominio del inglés la hizo muy impopular. Este retrato estaba colgado de la alcoba del rey. Van Dyck se las apañaba para lograr que pareciese guapa. Para terminar con van Dyck, incluyo un enlace a dos de sus obras más representativas: Charles I at the Hunt (1635), donde se muestra al rey tal y como él hubiera deseado en la historia y Lord John Stuart and his Brother, Lord Bernard Stuart, representando el ideal de la nobleza de sangre azul. Para ver obras de van Dyck en España, hay que acudir al Museo del Prado: Autorretrato con sir Endymion Porter, El Prendimiento, La coronación de espinas, La Piedad, María Ruthven (su mujer) y una buena muestra con más de una veintena de obras; en el Thyssen-Bornemisza hay dos obras: Cristo en la Cruz y el Retrato de Jacques Le Roy; el Museo de Bellas Artes de Bilbao cuenta con Lamentación sobre Cristo Muerto y en el Museo de Pintura del Monasterio del Escorial se puede ver, desde hace poco menos de tres años El Martirio de San Sebastián; además, se puede contemplar Los Santos Juanes en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y en el Museo de Bellas Artes de Valencia, el retrato ecuestre de Francisco de Moncada. La Fundación Banco de Santander tiene, por último, dos obras más del pintor flamenco, Don Diego de Mexía, Marqués de Leganés y El obispo Jan van Malderen.
  • Portrait of a Family, Probably that of Richard Streatfeild (William Dobson, c. 1645). Óleo sobre lienzo. Obsérvese la mirada con que el padre se dirige a las cuatro calaveras que están encima de la columna. Los dos hijos de la izquierda posiblemente estén terminados de pintar por otro artista. Muchos consideran a Dobson el mejor pintor inglés del siglo XVII. Tras la muerte de van Dyck, se convirtió en el pintor oficial del rey, y le acompañó a Oxford, donde se trasladó Carlos I cuando estalló la primera Guerra Civil. Cuando esta ciudad cayó en manos parlamentarias, Dobson fue encarcelado por sus deudas. Murió en Londres en la miseria, víctima de su relación con el monarca. Si os interesa el pintor, esta web es fantástica.
  • Frances Cranfield, Countness of Dorset (John Hoskins, c.1637). Acuarela sobre vitela. Tras la muerte de Nicholas Hilliard e Isaac Oliver, John Hoskins se convirtió en el miniaturista más destacado de Inglaterra, llevando a cabo retratos de Carlos I, la reina Enriqueta María. La influencia de van Dyck es muy clara. Este retrato y el paisaje azul del fondo se considera uno de los mejores.
  • James Scott, 1st Duke of Monmouth and Buccleuch, K.G. (Samuel Cooper, c.1670). Acuarela sobre vitela. 7,6 cm. de altura. Samuel Cooper era sobrino de John Hoskins, con el que se formó como miniaturista. Pintó, entre otros, a Oliver Cromwell, a Carlos II, y en 1668, a la mujer de su gran amigo Samuel Pepys. Del retratado, James Scott, se decía que era hijo ilegítimo de Carlos II. Por su condición de protestante, muchos eran partidarios de que heredara el trono, en lugar de Jacobo II. Inició una rebelión contra éste, pero fue derrotado al poco tiempo y ejecutado en el sitio predilecto para las ejecuciones en Londres, la Tower Hill.
  • Diana Kirke, later countness of Oxford (Peter Lely, 1665-70). Este alemán formado en Holanda, se estableció en Londres a comienzos de 1640. Tomó el relevo de van Dyck como retratista de la corte de Carlos I, y su carrera no fue interrumpida por la ejecución de éste. Pintó al Lord Protector Oliver Cromwell, que supuestamente le pidió que le pintara con "granos, verrugas y todo lo que veas en mí", y a Richard Cromwell. Fué el retratista más importante de la corte de Carlos II. Diana Kirke fue una célebre actriz, amante del conde de Oxford, con quién se casó finalmente. El vestido que lleva, del color de moda, el ámbar, deja al descubierto su pecho izquierdo. La rosa que sostiene en la mano es una referencia a Venus. Estas imágenes, contrarias a las reglas morales de la época, fueron muy populares. En España, sólo hay una obra de Peter Lely: Retrato de una Dama desconocida con naranja, en el Museo Lázaro-Galdiano
  • Henley from the Wargrave Road (Jan Siberetchs, 1698). Prefiero esta otra reproducción de la BBC. Este paisajista flamenco pintó numerosas vistas de Henley y el río Támesis, centradas en la vida cotidiana de Henley y el Támesis como arteria comercial. Los clientes de Siberetch eran, sobre todo, hombres de negocios locales. Merece la pena detenerse un rato en este cuadro, observando sus minuciosos detalles. En esta otra pintura de Henley, Siberetchs muestra un extraordinario doble arco iris sobre la ciudad de Henley. Otra preciosa obra de Siberetchs, El vado, puede observarse en el Museo Thyssen-Bornemisza. George Villiers, duque de Buckingham, conoció la obra de Siberechts en 1670, durante un viaje a los Países Bajos, invitándole a Inglaterra para decorar su residencia de Cliveden. Así Jan Siberetchs viajó por toda Inglaterra, realizando numerosos encargos y llegando a alcanzar gran prestigio entre los miembros de la nobleza. 
  • Arnold Joost van Keepel, 1st Earl of Albermarle (Godfrey Kneller, c.1700). Este artista alemán formado en Holanda e Italia, fue el sucesor de Peter Lely como retratista principal de la corte, desde el reinado de Carlos II hasta el de Jorge I. Como éste y van Dyck fue ordenado caballero. Van Keepel era un súbdito holandés durante el reinado de su compatriota Guillermo III. Al igual que muchos de los favoritos holandeses, era objeto de gran envidia por parte de los cortesanos ingleses. Entre sus descendientes directos actuales se encuentra la princesa Camilla, segunda esposa del príncipe Carlos.
  • Charles D'Artiquenave (Godfrey Kneller, 1702). El retrato de este gran bebedor es una muestra del estilo de vida de los hombres de la época, que frecuentaban cafés y clubs. Este tipo de retrato, más informal, proporcionará un patrón a otros pintores ingleses del siglo XVIII. Kneller tuvo mucho éxito desde el punto de vista económico. Sus obras más valoradas son The Chinese Convert, representando al mandarín chino de la dinastía Quing, Shen Fu-Tsung, que se hizo jesuita y varios retratos de Isaac Newton.
  • St Paul Preaching at Athens (James Thornhill, c.1710). En realidad, en la exposición, estábamos viendo un óleo sobre lienzo de 82 x 73,7 cm. Se trata, probablemente, de un boceto para la serie de pinturas de la cúpula de la catedral de San Pablo, en Londres, realizado para presentarlo al concurso en el que finalmente Thornhill saldría escogido, junto al pintor italiano Antonio Pellegrini. El proyecto de Thornhilll contenía ocho secciones separadas por una decoración arquitectónica a base de trampantojos. Apenas guarda parecido con el resultado final y muestra la importancia que para Thornhill tenían los cartones de Rafael que para entonces colgaban en las paredes de Hampton Court. Antes hemos mencionado que tras el gran incendio de 1666, la reedificación del centro de Londres incluyó la construcción de la obra maestra de Christopher Wren, la catedral de San Pablo, completada en 1710. Para decorar la cúpula de su enorme estructura, Wren expresó su preferencia por el italiano, pero el encargó recayó finalmente en el inglés. Al arzobispo de Canterbury se le atribuyen las palabras: "No soy un experto en pintura, pero permítanme que insista razonablemente: en primer lugar, que el pintor que se contrate sea protestante, y en segundo lugar, que sea inglés."
  • Sktech for a Ceiling Design (James Thornhill, 1700-20. El tema de este boceto para un techo es incierto y no se conoce ningún mural relacionado con él. Posiblemente represente a Marte, con capa roja, presentando un soldado a Vulcano. Thornhill fue el único artista inglés en pintar muros y techos. Su primer encargo importante de fue el Painted Hall del Royal Naval Hospital, en Greenwich, de Nicholas Hawksmoor, el aventajado discípulo de Wren. Sin embargo, la mayor parte de su obra la llevó a cabo en casas privadas de toda Gran Bretaña: Chatsworth House (Derbyshire), Hanbury Hall (Worcestershire) y Blenheim Palace (Oxfordshire). En 1728 abandonó la pintura y se hizo diputado y escudero. 

En este punto, me veo obligado a incluir la cita de Heinrich Heine (1797-1856): "No hay nada más terrible que la música inglesa, excepto la pintura inglesa"

Además de la pintura de este periodo, la colección presenta también alrededor de media docena de libros e ilustraciones de la época:
  • Diseño para el catafalco de Jacobo I (Inigo Jones, c.1630
  • Ilustraciones de las páginas 90-91 del libro de poemas de George Whiter "A Collection of Emblemes, Ancient and Moderne" (Crispin van der Passe el Viejo, 1635). Aguafuerte. 31 x 20 x 3 cm. Libro.

  • England's Miracolous Preservation Emblematically Described, Erected for a perpetuall Monument to Posterity. (Artista anónimo, 1647). Aguafuerte. Londres: John Hancock. Página 107. 218 x 308 mm (imagen). 462 x 330 mm (hoja). Típica reproducción gráfica que se hizo durante la Guerra Civil. El estado en el que se hallaba Inglaterra tras el conflicto está simbolizado en un barco sacudido por una tormenta. En los medallones aparecen seis generales parlamentarios, entre ellos Thomas Fairfax y Oliver Cromwell. Ahogándose en el mar están los monárquicos y sus simpatizantes, entre los que se encuentra el rey Carlos I.

  • Spring (Wenceslaus Hollar, 1641). Aguafuerte. Hollar se incorporó al servicio del conde de Arundel y se mudó a Londres. Fue pionero de la observación científica del mundo natural en Gran Bretaña. Esta imagen forma parte de una serie que representa las cuatro estaciones.
  • Bustards (Wenceslaus Hollar, c. década 1650). Aguafuerte. Hollar grabó esta imagen con las  avutardas a partir del dibujo del artista y grabador naturalista Francis Barlow. Ambos colaboraron en diversas ediciones en las que aparecen varios tipos de aves. Barlow dibujaba y Hollar grababa.
  • Micrographia (Observation LIV, "Of a louse", XXXV) (Robert Hooke, 1665) Libro: 30,6 x 21 x 4,3 cm. En aquella los microscopios eran instrumentos populares y las ilustraciones pioneras de l famoso científico se convirtieron en interesantes temas de moda.

  • Althorp in the County of Northampton, en Britannia Ilustrata: Or Views of Several of the Queen's Palaces, as Also of the principal Stats of the Nobility and Gentry Britain, curiosly engraved on 80 Copperplates (Johaness Kip y Leonard Knyff, 1708-1715). Estampa 27. Aguafuerte. Libro 46,2 x 31,9 x 6,6 cm. Las estampas de Britannia Ilustrada se deben al grabador Johaness Kip, llegado a Inglaterra tras el ascenso del rey Guillermo III en 1688, que las realizó a partir de obras del pintor holandés Leonard Knyff. Emplearon la popular vista de pájaro para obtener estos paisajes panorámicos, un recurso que ya había empleado Jan Siberechts.

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