sábado, 5 de enero de 2013

Martz Schmidt

Hablar de Gustavo Martínez Gómez, más conocido como Martz Schmidt, no es el objeto de este artículo. Hay buenas referencias en Internet que glosan su obra y su carrera, y como os indicaba en la introducción de esta sección, se trata más bien de recapitular cuáles son las obras de este autor a las que se puede tener acceso de una manera más o menos fácil, sin tener que recurrir al mercado de segunda mano, y poder valorar, de paso como de saneada está nuestra industria editorial a este respecto. 

Si tienes interés en hacer un recorrido por la vida y obra de este cartagenero, podéis consultar, por ejemplo, 13 Rue Bruguera, donde Miguel Fernández Soto firma tres ensayos: uno relata la vida del autor, otro hace un amplio repaso de todos sus personajes y obras más significativas, y otro, verdaderamente interesante, donde podréis encontrar una recopilación de su mutilada obra Doña Urraca en el castillo de Nosferatu (y de paso, tomáis conciencia de que la censura realmente actuaba en 1972). Somos muchos los que estamos de acuerdo en que esta circunstancia marcó el comienzo del declive del autor.
A priori, dos tomos muy atractivos son los que le dedicó la colección Clásicos del Humor de RBA a Martz-Schmidt en 2009. Cada uno de ellos contiene una recopilación de historietas de sus dos personajes más conocidos. El primero de ellos está protagonizado El doctor Cataplasma (Pulgarcito, 1953), inspirado en el Inspector de la serie The Katzenjammer Kids.

Por si tenéis dudas

Recordemos a sus principales secundarios: su fámula, Panchita, inspirada en la Mammy de Lo que el viento se llevó y su paciente más sufrida, Doña Millonetis. Sus cuarenta y cuatro primeras páginas, correspondiente a la etapa de Schmidt hasta 1964, son las de mayor interés. La selección de portadas de Pulgarcito con una plancha de la serie que parecen al final de volumen, también.



Su segunda serie más conocida es, sin duda, El profesor Tragacanto (Ven y Ven, 1959) y su clase, que es de espanto. Como secundarios, hay que reseñar a Petronio, que rejuvenecerá a primeros de los setenta, volviéndose rubio, además de, como es natural, a los propios alumnos de la clase (con los arquetipos de un travieso Jaimito Buitrago o un repelente niño Vicente). La parte del volumen correspondiente a la etapa de Schmidt hasta 1964 es muy superior en volumen a la del Doctor Cataplasma, llegando hasta las cien primeras páginas (además de catorce portadas al final del tomo). Esto hace que este tomo sea uno de los más interesantes de toda la colección Clásicos del Humor.



El nº 7 de la colección Super Humor, titulado El doctor Cataplasma y otros personajes de Martz-Schmidt, contiene también un conjunto de historietas de estas dos series, correspondientes fundamentalmente a etapas del declive de Bruguera. Sin embargo, la segunda mitad del volumen es mucho valioso, porque nos proporciona la oportunidad de leer otras series importantes del autor: diez páginas de  Polvorilla, traviesa modistilla (Lily, 1962); otras tantas de El sheriff chiquito, que es todo un gallito (Jabato Extra, 1962); otra decena con el forzudo grandullón Pepe K.O. (Tio Vivo, 1962) y venticinco de una de sus últimas creaciones, a la que dedicó una amplia dedicación en la última etapa de su carrera, la señorona Deliranta Rococó (Mortadelo, 1979), apoyada siempre por su mayordomo Basilio. Por cierto, no deja de tener gracia el que la portada de este volumen no fuese realizada por Martz-Schmidt, sino por Sagasty, director artístico de Bruguera.



Deliranta Rococó disfruta de dieciocho plantas en uno de los volúmenes "coctelera" de la colección Clásicos del Humor de RBA: el dedicado a Don Berrinche y otros personajes frustrados. El guión de este personaje sólo ha sido del autor en algunas contadas ocasiones. Originalmente era de Monserrat Vives, y por la serie pasaron otros guionistas (Jaume Ribera, Manuel Hualde , Francisco Serrano, José Mª Echauri, José Luis Ballestín, ... En esta serie, Schmidt realizaba únicamente los lápices, siendo entintada por un equipo de ayudantes.

Hemos dejado para el final una obra cumbre, totalmente clásica: el nº 129 de la colección Magos del Humor, dedicado a una de las historias más importantes de toda la historia de la editorial Bruguera. Me refiero a La pandilla Cu-Cux-Plaf en su aventura Fantomas Pérez, Sociedad Muy Limitada. Publicada como suplemento del tebeo El Teniente Negro (estupenda obra de José Grau y Silver Kane de 1962, que EDT acaba de reeditar en un bonito volumen).

La pandilla, a modo de club social, recogiendo la tradición de la literatura infantil, esta formada por niños de variada tipología: el intrépido Johnny; Gafitas, el intelectual; Antonio Zeppelin, el gordinflón; Jaimito, el travieso; y Miss Betty Flistrup, la niña repipi, hija de multimillonarios A la manera de los clásicos francobelgas, esta consta de 21 entregas de tipo continuará de dos páginas cada una, su lectura es obligatoria para cualquier aficionado al tebeo. Mezcla caricatura con un dibujo más elaborado (sobre todo en Fantomas y algunos personajes adultos). Contiene algunas viñetas diminutas con increíbles perspectivas (sirvan como ejemplos la última viñeta de la página 11 o la primera de la página 13). El año pasado se cumplieron los cincuenta años de su primera publicación



Comentario de este álbum en la web El coleccionista de Tebeos, de Javier Mesón.

Merece la pena perderse en esta galería de trabajos del autor que he confeccionado navegando por ahí:

Polvorilla (Lily nº 666, 1974). Viñetas, blog de Joan Navarro


El doctor Cataplasma (Bruguera, 1956). Viñetas, blog de Joan Navarro

Portada del extra de Vacaciones (Pulgarcito). Viñetas, blog de Joan Navarro

El pájaro verde (Bruguera, 1953). Viñetas, blog de Joan Navarro  ¿La Sagrada Familia?

Muestra de la galería ¡¡¡ excelente, por cierto!!! de Jesús Cuadrado y Joan Navarro
Don Danubio (El DDT, 1951)

Reseña de El tebeo Cartagenero nº 2 en El blog de cuadernos de la Historieta Española
Dos preciosos dibujos extraídos del blog La Osa Mayor
Babalú (Nicolás, nº 226), extraída de la web Tebeos y tebeos
Cleopatra (Guai), extraída de la web Tebeos y tebeos
El doctor Cataplasma (Pulgarcito, nº 1429), extraída de la web Tebeos y tebeos



Troglodito fue otro personaje que alcanzó cierta fama. Lo cierto es que la marcha de Schmidt de Bruguera en el 64 supuso la desaparición del personaje y le dio alas a Hugh, el troglodita, de Gosset.
Pepe K.O. (Tio Vivo, nº 117), extraída de la web Tebeos y tebeos


Rasputín, el personaje anterior, sí que merece una revisión en toda regla. Tampoco estaría de más una revisión de la época en que se ocupó Doña Urraca,a partir de los primeros años setenta. Su Cleopatra también merece mejor suerte. Señores editores, ya tienen trabajo.

Unos últimos enlaces:
  • Excelente revisión en la excelsa web Lady Filstrup (de visita obligada)
  • Una recopilación muy extensa de tiras del autor en la web De todo un poco.

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