martes, 8 de abril de 2014

The Stranglers en Madrid



Tuve que ir sólo porque ningún amigo quiso venir conmigo. Corría el año 1978 y yo iba todavía iba a colegio de curas. A lo mejor por eso no tenía amigos que quisieran acompañarme. Todavía era el teatro Alcalá Palace. La gira era por la presentación de su segundo disco, posiblemente en uno de los momentos más álgidos de popularidad del grupo. No vi ni a críticos ni a periodistas por allí. Todavía quedaban dos años para el concierto de los Ramones en la fiesta del PCE. 

Los teloneros fueron un grupo punk, 999. Me compré allí mismo uno de sus primeros singles (Me and me desire/Crazy). 

Medio aforo. Un sonido impecable. ¿Esto del punk no iba de gente que no sabía tocar? La gente se comportaba de manera educada, podías bailar o quedarte sentado en tu butaca. Quedé tan impactado por el concierto que ese mismo fin de semana comencé a vender mis discos de rock progresivo y hard rock que llevaba afanosamente coleccionando una eternidad, para poder reunir dinero y comprarme discos nuevos. Ese era mi tiempo y no el de aquellos melenudos lisérgicos, ya pasados de moda.

Los de Pink Floyd no los vendí, porque eran de mis padres. "I hate Pink Floyd" lucía Johnny Rotten en su camiseta. Animals ya olía. No pude evitar sentir mucha lástima cuando salió The Wall. Empezaron a ser realmente populares. No como los cuatro tíos raros estos. El Popular 1 de ese mes pondría a caldo a The Stranglers

Después de su segundo disco, les perdí la pista un tiempo. Las noticias de sus broncas y peleas no me agradaban. Su fama como grupo camorrista no paraba de crecer. El video de Nice' n' Sleazy es un portento. Eso era actitud y no la de las viejos rockeros que no se morían ni a tiros (ni los cantautores, dicho sea de paso).  Eso son cortes de manga. 


Como ya ha pasado otras veces, un error en el precio de su cuarto disco, The Raven, me reconcilió totalmente con ellos. Injustamente valorado por la crítica, es un disco fundamental de aquellos años. Ni siquiera a precio de saldo consiguió venderse. 

Ya no les dejé hasta que se volvieron aburridos y vulgares a finales de los ochenta, después de una serie de discos maravillosos. Casi me marché a la par que Hugh Cornwell. 

Hasta el verano pasado no volví a interesarme por ellos. A pesar de que han permanecido juntos como banda, la música que hacían no me decía nada. La nostalgia me pudo y me hice con el álbum en directo Acoustic in Brugge (2012).  Es interesante, teniendo en cuenta que aproximadamente la mitad del disco está compuesto por canciones de su época post-Cornwell.

Volví a ver a The Stranglers en directo por segunda vez el jueves pasado. Sala Shoko (una discoteca de la calle Toledo en la que nunca había estado). Bastante gente, aun sin estar lleno. Mucho ambiente en la zona VIP. Ora Stranglers, Ora Hombres G. La gente guapa es así.

El caso es que he agradecido este concierto. Tenía muchas dudas y muchos reparos. Me causaba cierto respeto el que la imagen que tengo de ellos se viniese abajo. Incluso estuve a punto de decir a mi hermana que  no iba cuando me propuso esa misma tarde ir a verlos. Ya se encargó mi hija mayor de quitarme los reparos y arrastrarme con ella al concierto. Mi segunda hija se puso echa una furia al día siguiente, por no haberla avisado. No sabía que eran tan conocidos entre los jóvenes de hoy en día. De hecho, pocos jóvenes vi en la sala.

Sólo actuaron dos de los cuatro miembros que vi actuar en el Alcalá-Palace: 
  • un Jean-Jacques Burnel totalmente rapado (cual Dominique A, los chistes fáciles son odiosos), pero lleno de energía, en muy buena forma diría yo, y que me sorprendió gratamente.  Sigue cantando muy bien, para tener más de sesenta castañas. Gordos nos hemos puesto los dos con los años, así que dejaremos este tema.
  • Dave Greenfield. Físicamente se le ve muy desmejorado (ya son 65 años), pero el hombre estaba animado y sus teclados seguían sonando como siempre. 

Parece ser que Jet Black, el batería titular, no aguanta las giras enteras desde hace algún tiempo (tiene 75 años). Su presencia es esporádica y sólo se le ve en algunos buses. Jean-Jacques Burnel ya ha comentado que "cuando ya no pueda contribuir -y eso será dentro de poco tiempo- ya no habrá más Stranglers".

El caso es que sus éxitos me encantaron, claro. Pero lo que más me sorprendió es que donde pusieron mas tesón y empeño fue cuando tocaron las canciones de sus dos primeros discos. Peaches, Something Better Change,  Hanging Around. ¡Qué emoción recordar esos temas en vivo! Y con Nice' n' Sleazy no paré de hacer cortes de mangas. Nadie pareció entederme.

Hoy tocaban en el Olimpia de Paris (de hecho la gira termina el 21 de Abril). He podido ver el concierto en directo a través de Internet ya que lo retransmitía Arte TV. Si pincháis aquí podréis disfrutar de él. No os lo perdáis. Dura casi dos horas y han tocado canciones que no sonaron en Madrid (por ejemplo, La Folie). Mejor sonido, mejor escenario. Retransmitido en directo por una cadena de televisión. En vivo. Igualito que aquí, que lo único que sabemos es ir a los conciertos de los Rolling Stones. Por cierto, ¿irán ya con andador?...

Os incluyo también una lista de Spotify con la selección, a mi juicio, de las mejores canciones del grupo. La tenéis disponible en la columna de la derecha.

miércoles, 2 de abril de 2014

Los cómics de Abril de 20014



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martes, 11 de marzo de 2014

Guía del arte románico en la Borgoña: Abbaye Saint-Germain d'Auxerre

Antes de visitar el románico de la Borgoña comenzaremos hablando de arte carolingio, dada su influencia para el nacimiento de aquel. El arte carolingio se extiende durante un periodo de 120 años, entre 780 y 900, durante el reinado de Carlomagno y sus herederos directos, periodo generalmente conocido como el renacimiento carolingio.

El modelo de monasterio que nace con el arte carolingio es sobre el que se basará el futuro monasterio benedictino de Cluny, que es el que definirá la estructura de los monasterios románicos.

No me voy a enrollar aquí con los pormenores de esta evolución, ya que no resulta difícil encontrar abundante información acerca de ella. Así pues, me limitaré a reseñar los hechos más importantes: Carlomagno fijó que los monjes, los depositarios  que el escogió para preservar la cultura, se rigiesen por la Regla de San Benito de Nursia (uno de cuyos principales preceptos de ese conjunto de normas era el famoso ora et labora). En tiempos de su hijo Luis el Piadoso, San Benito de Aniane consiguió implantar la regla en la mayoría de los monasterios carolingios y de aquí surgió la orden benedictina, que fue hasta el siglo II la única orden con la que se fueron rigiendo los distintos monasterios que surgieron posteriormente.

A semejanza de Justiniano, Carlomagno situó la corte en un sitio fijo: la ciudad palatina de Aquisgrán (la actual Aachen, como la llaman los alemanes hoy en día). En el interior de su catedral se encientan los restos de la basílica donde se encuentra su trono y es el lugar es donde está enterrado. También es el único edificio que se conserva de todos los que ordenó construir.

En el campo de la arquitectura, uno de los logros notables del periodo carolingio fue la recuperación de las técnicas para construir con piedra, técnicas perdidas desde la caída del Imperio Romano. Uno de los documentos más importantes es el plano de Sant-Gall (Suiza), en el cual se puede ver como unos monjes del siglo IX realizaron un proyecto de un monasterio con una iglesia ablacial en su núcleo.

El ejemplo más antiguos de este tipo de iglesia sería el del monasterio de Céntula, actualmente abadía de San Ricario (Saint-Riquier), en la región francesa de Picardia, y que fue terminada en el año 799. Actualmente, dicha iglesia no existe, ya que fue destruida por los normandos en el siglo IX.

Iglesia del Monasterio de Céntula. Grabado de Paul Petau de 1613 según un manuscrito del siglo XI, muestra tres iglesias unidas por galerías.
En su presbiterio occidental, el altar mayor, al que se accedía a través de algunos escalones, se levantaba la cripta, una construcción abovedada que abarcaba el conjunto del presbiterio, en cuyo interior se podía circular. No era un edificio subterráneo, sino una construcción bajo el altar en que se guardaban las reliquias para que pudiesen ser veneradas.

En aquella época, el número de santos crecía constantemente; los milagros se producían en sus sepulcros, y como consecuencia de ello se formaban importantes caminos de peregrinación, lo que llevaba consigo una considerable fuente de ingresos para estos monasterios. Las criptas obedecían a la la necesidad de poder guiar a las corrientes de peregrinos de manera que no se produjera ninguna obstrucción entre los que entraban y los que salían, además de conseguir que no se estorbase la liturgia de los monjes.

Esto nos lleva al primer emplazamiento de la Borgoña a visitar: la Abadía de Saint-Germain de Auxerre.


Abbaye Saint-Germain d'Auxerre




Es el vestigio más preciado, en lo que a Borgoña se refiere, del arte prerrománico. La abadía, situada en el corazón del casco viejo de Auxerre, a orillas del Yonne, fue ordenada edificar alrededor de la tumba de Saint-Germain,  por Clotilde, esposa del rey Clodoveo, primer rey cristiano de los francos. Saint Germain fue mentor de San Patricio y obispo de Auxerre, e hizo que durante la Edad Media la ciudad fuera un importante centro religioso, que atraía peregrinos de toda Europa, que tuvo su renombre debido a su escuela de filosofía hasta el siglo XVI, en que es tomada por los hugonotes. La nave principal de la abadía es de la época de Saint-Germain (siglo V), mientras que de la época de Clotilde (siglo VI) son las naves laterales. Alrededor de este cuerpo central están el deambulatorio y los oratorios del siglo IX, que conservan gran parte de su decoración pintada. 

La cripta, que puede verse en una visita guiada, contiene alguno de los mejores ejemplos de arquitectura carlinga que pueden verse hoy en día. Formada en sus cimientos por varias partes dispuestas de modo confuso, es una cripta exterior con rotonda axial. El centro lo constituye la tumba del santo, un espacio pequeño de tres naves, cuyas tres líneas paralelas de alquitares de roble son soportadas por dos columnas cada una. 

Sarcófago de Saint-Germain

Entre los frescos de la galería exterior, los mas antiguos de Francia, hay que destacar el que ilustra el Martirio de San Esteban. Los frescos fueron pintados entre la fecha en la que se terminó la iglesia (el año 849) y el tercer cuarto del siglo IX. Estas pinturas fueron descubiertas en 1927 y se encuentran en buen estado de conservación, por lo que pude imaginarse el colorido original (se emplearon tonos rojos, ocres, blancos grisáceos y verdes grisáceos), el trazo de los contornos de las figuras y también la composición. En ellas, se perciben influencias de las antiguas pinturas de las catacumbas romanas y de algunas composiciones observadas en los mosaicos de la Iglesia de Santa María la Mayor, en Roma.  Sobre las columnas pintadas se ven muestras florales en el intradós del arco y en el cinturón de la bóveda; las pinturas del martirio de San Esteban se encuentran bajo la rodela del arco. 

Parte norte de a cripta, donde se hayan los frescos

La cripta también conserva sarcófagos de la misma época, pertenecientes a obispos de Auxerre. La abadía fue reconstruida en los siglos XIII al XV, pero en 1811 resultaron destruidas algunas arcadas de la nave. Fuera, separado del edificio por una remodelación sufrida a raíz de un incendio, hay un bello campanario románico (tour St. Jean) rematado con una flecha de piedra. Frente a la iglesía hay restos de la muralla ablacial fortificada, que data de 1320, con recios muros y torres cilíndricas.





Musée d'Art et d'Historie:

La abadía alberga también un pequeño museo. Contiene piezas encontradas en las excavaciones de la zona, con piezas galorromanas,  aunque lo más interesante es que permite la visita a algunas habitaciones del convento como las habitaciones del abad (siglo XVIII), el claustro (siglo XVII) la bodega (siglo XIV), la sacristía y la sala capitular (siglo XII) y varias salas y dormitorios. 

Con la entrada al museo se puede visitar también el museo Leblanc-Duvernoy, instalado en una antigua residencia burguesa del siglo XVIII, con colecciones de cerámica italiana y griega, mobiliario y tapices de Beauvais del siglo XVIII, cerámicas locales de la zona de La Puisaye y lienzos de los siglos XVIII al XX.


Museo Leblanc-Duvernoy
Para terminar, al norte, en el número 98 de la Rue de Paris está la capilla de las Visitadoras (Chapelle des Visitandines), de estilo clásico (jesuita del siglo XVIII), que alberga una colección de esculturas de madera policromada, realizadas por el artista François Brochet (influenciado por Le Corbusier). A este mismo escultor pertenecen las estatuas de extraños personajes situadas en diversos puntos de la ciudad (por ejemplo, el Cadet Rouselle, en la fuente de la plaza Charles Surugue o Marie Noël, poetisa de Auxerre, en la torre del reloj).

Chapelle des Visitadines

La estauta de Cadet Roussel en la plaza Charles Suruge, donde se pueden ver las fachadas de las casas de entramado

Información para la visita:
Abadía:

Dirección: 2bis pl. St.-Germain, Auxerre

Horarios de visita:
Del 1 de Octubre al 30 de Abril: 10:00-12:00 y 14:00-17:00
Del 1 de Mayo al 30 de Septiembre: 9:45-18:45
Martes y festivos, cerrado. Cerrado el 1 y 8 de Mayo, 1 y 11 de Noviembre, 25 de Diciembre, 1 de Enero.

Visita guiada a la cripta (45 minutos, salidas a cada hora en punto): 4,60 € (menores de 16 años, gratis). Primer domingo de mes, gratis. Última visita una hora antes del cierre. De 12:00 a 14:00 no hay visitas guiadas.

Teléfono: 03 86 18 02 90

Musée d'Art et d'Historie:

Dirección: Misma que la Abadía

Horarios de visita:
Del 1 de Octubre al 30 de Abril: 10:00-12:00 y 14:00-17:00
Del 1 de Mayo al 30 de Septiembre: 10:00-12:00 y 14:00-18:30
Lunes, martes y festivos cerrado

Musée Leblanc-Duvernoy:

Dirección: 9 bis, rue de Ègleny, Auxerre

Horarios de visita: todo el año, de 14:00-18:00
Martes cerrado.

Teléfono: 03 86 52 44 63

Capilla de la Visitadoras:

Dirección: 98, rue de Paris, Auxerre

Horarios de visita: 
Del 1 de Julio al 30 de Septiembre: 14:00-18:00 (sólo en periodo estival)
Lunes y martes cerrado


Enlaces de interés:


No hemos terminado con Auxerre, ciudad a la que volveremos más adelante en esta serie. En cualquier caso, en el siguiente artículo hablaremos de la otra construcción carolingia importante de la Borgoña.

jueves, 6 de marzo de 2014

The Cleaner


A través de Cultura Colectiva me entero de la existencia de Fra.Biancoshock, un artista que vive y trabaja en Milán. 


Realiza performances y sus obras son conceptuales y efímeras. Su manera de actuar es muy sencilla: se le ocurre una idea, localiza el material para realizarla  y la inmortaliza con una cámara de fotos o con un video.

Me he tomado la libertad de escoger algunas imágenes de su web, pero lo que os recomiendo es que entréis en ella y la disfrutéis a fondo. Es verdaderamente divertida e interesante:

Happy (Dead) Meal, 2009
Trashion Style, 2007
Senza titolo, 2010

(Fo)Rest In Peace, 2010

Street Hungry. 2011

Tampoco os perdáis sus proyectos: desde el imprescindible The Cleaner (un personaje enmascarado que va limpiando las ciudades, atención al video de su web), el pintor de paisajes, su video "Centrifuga abusiva",...

Ya me diréis.

viernes, 28 de febrero de 2014

Los cómics de Marzo de 2014




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