viernes, 23 de noviembre de 2012

La Isla del Tesoro en la Fundación Juan March (I: 1520-1620)

Hasta el 20 de Enero del 2013, pasado el fin del mundo maya, es posible visitar en la Fundación Juan March esta exposición.



Es totalmente cierto que el arte británico dista mucho de ser conocido en nuestro país. Como dice el prólogo del catálogo, "puede que sea el carácter excéntrico de las islas o cierta english difference o su célebre splendid isolation respecto del continente", lo cierto es que "muchos amantes del arte y visitantes asiduos de museos y exposiciones no alcancen a hacerse una idea cabal... .... de la extraordinaria dimensión y la considerable vitalidad que conocieron las diversas manifestaciones artísticas en Gran Bretaña a partir de la reforma introducida en el siglo XVI..."

No pretendo hacer ninguna sesuda intervención en este artículo, sino hacer un repaso de la visita, por lo que me limitaré a comentar mis impresiones y a aportar datos que han llamado mi atención. Por supuesto que os recomiendo la visita a la exposición, a pesar de que, para mi gusto, la afluencia de público es demasiada y la experiencia se penaliza por este motivo. No sé si es porque la entrada es gratuita o porque otra razón, pero hay que procurar ir muy temprano o justo después de comer.

En cualquier caso, os recomiendo haceros con el catálogo, ya que además del comentario completo de la exposición, contiene tres interesantes ensayos:  ¿Dónde estaba el arte británico?, del comisario de la exposición,  Richard Humphreys; Inglaterra y las Islas Británicas (1485-1980), de Tim Blanning; y "La isla está llena de rumores". Breve introducción a la literatura inglesa, del escritor y director patafísico Kevin Jackson

El nombre de la exposición, haciendo un guiño a la obra de Robert Louis Stevenson, se subtitula Arte Británico. De Holbein a Hockney. Como la exposición está dividida en siete secciones, yo también voy a recurrir a esa división para hacer más fácil el trabajo: serán siete artículos.

Primera parte: Destrucción y reforma

Contexto histórico:

La casa Tudor era una familia con lazos muy sólidos, formada por Enrique VII (1485-1509); su hijo, Enrique VIII (1509-1547), y sus tres nietos, Eduardo VI (1547-1553), María I (1553-1558) e Isabel I (1158-1603).  El más viejo y su nieta menor, que comenzaron y terminaron esta dinastía eran del mismo corte: personas frías y competentes, atrevidas pero astutas, sin miedo a correr riesgos, pero al mismo tiempo prudentes. Durante este período, la paz llegó a los lugares de conflicto y en Gran Bretaña se fundó un nuevo movimiento religioso. Los aventureros navegaron alrededor del globo, establecieron colonias en el Nuevo Mundo, disputaron la primacía a España y fundaron el Imperio Británico en la India. Nació el dramaturgo más importante y se encumbró en la gloria literaria. Para Gran Bretaña, ésta fue una edad de oro.

Enrique VIII deberá su fama para siempre a sus seis esposas: Catalina de Aragón (de quién se divorció), Ana Bolena (decapitada), Jane Seymour (murió de fiebres después del parto), Ana de Cleves (también divorciada), Catherine Howard (decapitada) y Catherine Parr (superviviente). Las virulentas peleas de Enrique VIII con el Papa y su abolición de las comunidades monásticas tuvieron su origen en su incapacidad para engendrar un varón con su primera esposa. Entre 1533 y 1540 se divorció de Catalina, se peleó con el Papa, anunció la formación de la Iglesia de Inglaterra y se declaró a sí mismo jefe de ésta, y además supervisó la disolución de sus monasterios y su venta.

Su hijo Eduardo - de Jane Seymour- le sucedió en el trono en 1547, a la edad de nueve años y murió en 1533. Siguieron cinco años de caos, en los que pensadores y clérigos protestantes fueron perseguidos por la reina María, católica romana.

Isabel fue la sucesora de 1558, en un momento en que la vida civil y social estaba en plena agitación. Pero durante su reinado surgió un sentimiento nacional de confianza. Los corsarios ingleses, como Francis Drake (1540-1596) o Walter Raleigh (1552-1618) socavaron el poder español en el mar. Raleigh fundó Virginia. La Compañía de las Indias Orientales empezó a operar en la India.

El trono pasó entonces a la dinastía de los Estuardo, por entonces establecidos en Escocia. Así, Jacobo VI de Escocia fue también Jacobo I de Inglaterra (1603-1625). Este monarca nervioso pero inteligente, sobrevivió a la conspiración católica de 1605, el Gunpowder Plot, y a las tensiones con su gobierno. Durante su reinado, la persecución a los inconformistas religiosos convenció a los "padres peregrinos" a encaminar sus pasos al Nuevo Mundo.

Pinturas y esculturas ordenadas temporalmente:
  • Virgen con el Niño; Pietà; Cristo con la Cruz a cuestas; Figura no identificada (Artista(s) anónimo(s), entre 1350 y 1475). Fragmentos de alabastro encontrados enterrados en el suelo de una iglesia parroquial medieval, que todavía conservan restos de pintura y dorados. Seguramente, las personas que las enterraron lo hicieron para proteger las figuras de su destrucción, que promovía la Reforma anglicana. Por eso se valora tanto el escaso arte pictórico que sobrevivió, como el díptico de Wilton de la National Gallery de Londres o los murales de la capilla del Eton College, que fueron encaladas y no se redescubrieron hasta 1923.
  • John Colet (Pietro Torrigiano, c. 1518). Vaciado de busto de escayola. El afamado escultor de tumbas y bustos llegó a Inglaterra para realizar el monumento funerario a Enrique VII, que todavía puede contemplarse en la abadía de Westminster. El florentino también es conocido por haber roto la nariz de Miguel Ángel de un puñetazo, desfigurándolo. No puedo remediar recordar aquí la maravillosa escultura de Torrigiano que se puede contemplar en el museo de Bellas Artes de Sevilla, que tanto le gustaba a Goya:  San Jerónimo penitente
  • Sir Thomas Wyatt the Younger (Hans Holbein el Joven, c. 1540-42). Óleo sobre tabla. 32 cm. de diámetro. Hasta principios del siglo XVIII los artistas británicos predominarán en el ámbito de las artes plásticas británicas. Sus retratos de Erasmo de Rotterdam le hicieron famoso por toda la Europa luterana. Cuando Holbein decidió buscar empleo en Inglaterra en 1526, Erasmo lo recomendó a su amigo el estadista y erudito Tomás Moro. Después de alcanzar el éxito, regresa a Basilea, para retornar a Inglaterra definitivamente cuatro años después, en 1532, donde residirá definitivamente y donde llegará a ser nombrado, como bien es conocido, pintor de la corte de Enrique VIII.
Sir Thomas Wyatt the Younger
  • Mary Herbert, Countness of Pembroke (Nicholas Hilliard, 1590). Acuarela sobre vitela. 5,4 cm. de diámetro. En deuda con el estilo de  Holbein están los grandes miniaturistas de las cortes de Isabel I y Jacobo I: pintaban estas diminutas imágenes sobre vitela y la pegaban en fragmentos de barajas de cartas, se montaban normalmente dentro de preciosos relicarios y servían para el lucimiento del que lo llevaba, a modo de joya. Hilliard, hijo de un orfebre de Exeter, se formó como joyero. Creaba grandes cantidades de miniaturas para pagar las facturas de su numerosa familia. Introdució el formato oval en la miniatura. En esta acuarela en particular, nótese el excepcional collar de perlas, cuyas cuentas aparecen manchadas de negro. Una de las obras más conocidas de este autor contemporáneo de Shakespeare y de Phlip Sidney es Young Man Among Roses.
  • A Lady, formerly called Catherine, Countness of Suffolk (Isaac Oliver, c. 1600). Acuarela sobre vitela. 1 cm de altura. Oliver, francés de nacimiento, es alumno de Hilliard y es el otro gran miniaturista británico de la época.
A Lady, formerly called Catherine, Countness of Suffolk

  • Anne, Lady Pope with her children (Marcus Gheeraerts II, 1596). Óleo sobre lienzo. Colección privada. El pintor flamenco Marcus Gheraerts El Joven es la figura principal de la pintura isabelina tardía. Es miembro de una dinastía de artistas de Brujas llegados a Inglaterra en la década de 1560 como refugiados religiosos. Fue, probablemente, el primer pintor que trabajo sobre lienzo en Inglaterra. En esta pintura se representa a la hija de Owen Hoptom, el gobernador de la Torre de Londres, que se encuentra embarazada. En Inglaterra, durante esa época se ensalzaba el embarazo en los retratos. Seguramente su obra más conocida es un retrato del conde de Essex.
  • Catherine Carey, Countness of Nottingham (Robert Peake el Viejo, c. 1597). Óleo sobre lienzo. 198 x 137 cm. Transcribo del catálogo literalmente: "Esta pintura, que representa a la camarera mayor de Palacio -durante un tiempo se creyó que se trataba de la reina Isabel I- es tal vez el retrato femenino de cuerpo entero de la época isabelina más espectacular que se conoce. El traje está bordado con hilos multicolores, incluidos el oro y la plata, y decorado con innumerables insectos, flores y hojas, además de imágenes emblemáticas como obeliscos y serpientes..." A fe mía que es verdad, el cuadro te deja boquiabierto, y por muy buena que sea la reproducción, nunca podrá alcanzar al original (y eso que con el enlace que os he puesto se puede ampliar hasta la saciedad). Mi reproducción tampoco es mala, ¿eh?. Pertenece a un coleccionista privado. Investigando a este pintor he conocido esta otra obra, que me ha gustado bastante: Henry Frederick (1594–1612), Prince of Wales, with Sir John Harington (1592–1614), in the Hunting Field que se encuentra en el Metropolitan de Nueva York.
Catherine Carey, Countness of Nottingham
  • Jane, Lady Thornhagh (William Larkin, 1617). Óleo sobre tabla. William Larkin representa la última etapa en la tradición del retrato inglés, comenzada por Hans Holbein el Joven, poniendo fin a la estética isabelina. En esta pintura hay que reseñar dos aspectos: primero, que de nuevo, la mano izquierda sobre el vientre, podría indicar un embarazo; segundo, hay que fijarse en los motivos del traje: incluyen monstruos marinos y aves y flores acuáticas que emergen de las olas; pájaros carpinteros de cresta carmesí, insectos, uvas, ...
  • Lucy Harington, Countness of Bedford (Anónimo, c. 1620). Óleo sobre lienzo. Lucy Harington fue una de las mecenas más importantes de la época de Jacobo I.
Lucy Harington, Countness of Bedford



Además de la pintura y escultura de este periodo, la colección presenta también media docena de libros e ilustraciones de la época:
  • Pergamino del Salterio (libro de salmos) del Taller de Milemete, alrededor de 1330-35.
  • Libro IX de John Foxe, Acts and Monuments (The Book of Martyrs) (Anónimo, 1563-70). Entalladura. De imágenes truculentas, este libro de John Foxe se centra en el sufrimiento de los mártires protestantes durante el reinado de Maria Tudor. En las parroquias anglicanas se colocaba un ejemplar encadenado para que funcionara como advertencia contra el catolicismo. Esta imagen muestra la expulsión de los católicos, que huyen en barco mientras sus imágenes son quemadas en una hoguera. 
  • April, página del libro de Edmund Spenser The Shephearde's Calendar (Anónimo, 1579).  Esta obra pastoril, heredera de las Églogas, de Virgilio, describe la vida del pastor Colin Cluzot a lo largo de los meses del año. Este fue el primer poema importante de Spenser, conocido sobre todo por su libro La Reina de las Hadas. En esta página, el mes de Abril se representa a Eliza (es decir, la reina Isabel) rodeada de once asistentes, cuatro de ellos tocando instrumentos musicales. Entalladura. 
  • Their manner of fishynge in Virginia, del libro de Thomas Harriot A brief and true report of the new foundland of Virginia: aguafuerte y buril de Theodor de Bry, según los dibujos de John White, 1590). En 1585 el artista John White realizó una serie de dibujos que recogían el estilo de vida de los indígenas de Virginia, así como de la fauna y flora locales, en tanto el etnógrafo Thomas Harriot se encargaba de relatar las peripecias del viaje. Theodor de Bry, un grabador belga, partiendo de los dibujos de White, llevó a cabo las excepcionales ilustraciones que ilustran la obra, siendo el primero de los muchos libros ilustrados por de Bry. En ésta se pueden observar a los indígenas en sus canoas, o de pie dentro del agua. ilustrando diferentes técnicas de pesca. Hay que observar también las criaturas acuáticas: hay un siluro, un pez martillo, un pez erizo, una tortuga y varios centollos.
  • Portada de The Holy Bible, de Cornelius de Boer. La "Biblia del rey Jacobo" fue un encargo del rey Jacobo I a una comisión de eruditos con el propósito de presentar una traducción de los textos del Antiguo Testamento hebreo y del Nuevo Testamento griego que contara con la aprobación de los protestantes conservadores como con la de los más radicales. Junto al ya mencionado Libro de los mártires de John Foxe y el escudo de armas real, esta portada es la imagen que mas se veía en las iglesias inglesas hasta el siglo XIX. En la parte superior, bajo el nombre de Yahveh y el Espíritu Santo están representados los apóstoles; a los lados están las imágenes de Moisés y Aarón. Aguafuerte y buril.
  • Mapa de Cambridgeshire, del libro de John Speed The Theatre of the Empire of Great Britain (1611-12). Uno de los primeros cartógrafos ingleses relevantes.  Este mapa es uno de los más elaborados: (en el enlace, seleccionar concretamente Cambridgeshire) en la esquina superior izquierda incluye un mapa de Cambridge y en el margen lleva el escudo de armas real (el que va entre el león y el unicornio de la esquina superior derecha), el escudo de los condes de Cambridge (en la parte inferior) y los de las antiguas facultades de la Universidad (a los dos lados).

Dado que Holbein es el pintor más representativo de esta parte de la exposición, os dejo unas pequeña selección de las obras de este artista, donde también habría que incluir un famoso álbum de ochenta dibujos que se encuentra en el castillo de Windsor. El criterio es exclusivamente mío:

  • Primeras obras:
    1. Ya hemos mencionado el retrato de Erasmo de Rotterdam (1523, en la National Gallery de Londres)
    2. El cuerpo de Cristo muerto en su tumba (1521-22, en el Kunstmuseum de Basilea,) especialmente notable por sus dimensiones (30,5 x 220 cm.). El rostro de Cristo, las manos y los pies, así como las heridas en el torso, se representan de manera especialmente realista, como carne en las primeras etapas de la putrefacción. Su cuerpo aparece como largo y demacrado mientras que los ojos y la boca están abiertos. Esta pintura cautivó a Fiódor Dostoyevski. En su novela El idiota, el príncipe Mishkin declara que la pintura tiene el poder de hacer que el espectador pierda su fe.
    3. Lais de Corinto,  la amante de Apeles, el famoso artista clásico, donde se observa la influencia de Leonardo (en el Kunstmuseum de Basilea, 1526)
    4. Los grabados que realizó de la Danza de la Muerte entre 1523 y 1526
    5. La Madonna de Darmstadt (1528, actualmente en el Johanniterkirche, en Schwäbisch Hall, Alemania), obra que rivaliza con las más armoniosas composiciones del Renacimiento italiano de Rafael o Giovanni Bellini, siendo uno de los exponente más perfectos de esta clase de cuadros.
  • Obras del primer periodo ingles (1526-28):
    1. Retratos de Tomas Moro (c.1527, en la Frick Collection de Nueva York)
    2. Retratos del arzobispo de Canterbury Willian Warham (1527) y el matemático y astrónomo Nicholas Kratzer (1528), ambos cuadros residen actualmente en el Louvre, en París.
    3. Retratos de cortesanos de Enrique VIII como Sir Henry Guildford (1527, en la Royal Collection del Castillo de Windsor) y la mujer de éste, Mary (1527, en el St. Louis Art Museum, Missouri); 
  • Periodo en Basilea (1528-32)
    1. La familia del artista (1528-29, en el Kunstmuseum de Basilea), donde aparecen sus dos hijos mayores y su mujer, evocando las imágenes de la Virgen y el Niño con San Juan Bautista
    2. Noli me tangere (1528, en la Royal Collection). Un tema religiosos clásico: fueron las palabras que le dijo Cristo a Maria Magdalena cuando ésta descubrió junto al sepulcro que había resucitado y se abalanza hacia él para abrazarlo: “No me retengas, no me toques. Aún no he ido al Padre”
  • Obras del segundo periodo ingles (1532-43):
    1. Por tratarse de una de sus obras más conocidas: su retrato de Enrique VIII (1540, en la Galeria Barberini de Roma). Entre las muchas visitas que tengo pendientes, siempre he lamentado no haber dedicado tiempo a este museo. Roma es inagotable. Ya sé que hay otras copias que se consideran más importantes, pero tengo un especial querencia por ésta.
    2. Su obra mas importante del periodo inglés: Los embajadores (1533, en la National Gallery de Londres). ¿Alguna vez os habéis fijado en la calavera distorsionada que tienen delante? El crucifijo es más difícil de encontrar ¿sabéis donde está? Volver a mirar la fecha en que se realizó el cuadro ¿no es increíble?
    3. Sir Richard Southwell (1533, en la galería de los Uffizzi, en Florencia). Este personaje fue consejero privado de Enrique VIII y jugó un papel destacado en su corte.
    4. Retrato de Jane Seymour (c. 1537, en el Kunsthistorisches Museum de Viena)
    5. Retratos de Cromwell (1532-33, en la Frick Collection de Nueva York)
    6. Anne Lovell (1526-32) conocido también como Mujer con ardilla y estornino, que puede apreciarse en la National Gallery de Londres
    7. Retrato del mercader alemán en Londres Georg Gisze (1532, en la Gemäldegalerie del Staatliche Museen, en Berlin)
    8. Retrato de Cristina de Dinamarca, duquesa de Milán (1538, en la National Gallery de Londres). El rey Enrique VIII encargó a Holbein desplazarse a Bélgica con el objeto de que hiciese un retrato de la joven y así poder comprobar si la joven era de su agrado
    9. Retrato de Anne of Cleves (1539,  en el Louvre, en Paris). Uno de los artífices de la boda de Enrique VIII con su cuarta mujer fue este cuadro. Se especula con que Holbein la pintó de una forma que la favorecía excesivamente, aunque lo más probable es que el retrato fuera preciso. Cromwell, después de enseñar al rey el retrato de Holbein, lo convenció de que se casara con ella. Lo cierto es que cuando el rey vio a la noble alemana en persona se desilusionó y se divorció de ella tras un breve matrimonio que no llegó a consumarse. No hay evidencias de que otras personas considerasen poco atractiva a la joven.
    10. Retrato de Edward, Prince of Wales (c. 1538), en el . El hijo de Enrique VIII y Jane Seymour nació en 1537. El cuadro pertenece a la colección del National Gallery of Art de Washington.
  • Como creador de miniaturas (y por tanto, como la gran influencia para Nicholas Hilliard e Isaac Olivier), hay que destacar: 
  1. Retrato de Jane Small, en el Victoria & Albert Museum de Londres (c. 1540), de 53 mm. de diámetro. Puede que sea su miniatura más conocida y valorada.
  2. Retrato de Margaret Roper (1535-36, en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York), de 45 mm., de diámetro. Se trata de la hija mayor de Tomás Moro. Se cree que fue pintado poco después de la decapitación del padre de Margaret. El colgante forma parte de una pareja: el otro representa a su marido, el biógrafo William Roper.
  3. Retrato de Henry Brandon, segundo duque de Suffolk (c. 1541) y Retrato de Charles Brandon, tercer duque de Suffolk (1541); ambas obras se exponen en en la Royal Collection del Castillo de Windsor. Cada una de ellas tiene 57 mm. de diámetro.
  • Las obras de Holbein que se pueden ver sin salir de España:
  1. Retrato preparatorio de Enrique VIII (c. 1537), en el museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.
  2. En este museo hay también un pequeño tondo con el retrato de Thomas Cronwell, atribuido a Holbein.

Por último, me gustaría hacer una breve reseña acerca de las construcciones de estilo Tudor: eran sólidas y  elaboradas, como puede comprobarse en la madera profusamente labrada y en las espléndidas guirnaldas de las casas de los comerciantes, como la de Lavenham en Suffolk, con delicados paneles de roble,  y en la construcción de las grandes mansiones isabelinas (Hampton Court Palace; Burghley House, al sur de Stamford, construida para el favorito de la reina, donde están las impresionantes pinturas en el Cuarto del Paraíso y las Escaleras del Infierno de Antonio Verrio (1639-1707) -ya hablaremos de él-; o Hardwick Hall, 14 km. al sureste de Chesterfield) con sus chimeneas y cristaleras que han envejecido airosamente a los largo de 500 años.

El palacio de Hampton Court, a orillas del Támesis, fue propiedad del Cardenal Wolsey antes de regalárselo a Enrique VIII en 1528. Enrique VIII borró sus iniciales entrelazadas con las de su segunda mujer, Ana Bolena, grabadas en el palacio. La pista vallada donde el rey jugaba al tenis se sigue usando. El rey mandó instalar el techo de vigas en el Great Hall y completó lo que Wolsey había empezado en la capilla real. Por cierto, que además de sus jardines no hay que perderse una buena muestra de la Royal Collection con obras del propio Holbein, entre otros.

El Palacio de Whitehall, que fue creación del rey Enrique VIII: lo ordenó construir partiendo de una mansión cerca del Palacio de Westminster, originalmente conocida como York Place, que había pertenecido al antes todopoderoso Lord Canciller, el Cardenal Wolsey, ahora caído en desgracia. El rey estaba decidido a que su nuevo palacio debía ser el palacio más grande de la Cristiandad, un lugar acorde con su estatus de nueva creación como la Cabeza Suprema de la Iglesia de Inglaterra. Se eliminó todo rastro de la presencia de Wolsey y, así en 1530, se rebautiza el edificio como Palacio de Whitehall. Durante toda su vida, lo fue ampliando y rediseñando. Incluyó un espacio de recreo, con una bolera, una pista cubierta de tenis, un foso para las peleas de gallos y un recinto para celebrar torneos. Se casó con dos mujeres en este palacio: con Ana Bolena  (en 1533) y con Jane Seymour (en 1536). También fue el lugar donde murió en Enero de 1547.

Sin embargo, durante el reinado de Enrique VIII el palacio no tuvo Sala de Banquetes. El rey prefería celebrarlos en una estructura temporal construida en los jardines para tal propósito La primera Sala de Banquetes tuvo una corta vida. Su construcción fue encargada por Jacobo I, pero fue destruida por el fuego en enero de 1619, cuando los trabajadores que la limpiaban decidieron incinerar la basura en el interior del edificio después de las festividades de Año Nuevo. Inmediatamente se le encargó la realización de una nueva Sala de Banquetes y el elegido fue nada menos que el arquitecto Inigo Jones. Jones había pasado algún tiempo en Italia, estudiando la evolución de la arquitectura desde el Renacimiento hasta Palladio, y regresó a Inglaterra con lo que en aquel momento eran ideas revolucionarias, realizando un diseño simple, de inspiración clásica, sin la menor intención de armonizar el salón con el resto del Palacio del que formaría parte. 

Hatfield House, una de las mejores casa jacobinas de Inglaterra, fue construida entre 1607 y 1611 para el poderoso estadista Robert Cecil, pero su mayor interés reside en el ala del primitivo palacio estilo Tudor de Isabel I. En ella está su retrato Arco Iris, pintado hacia 1600 por Isaac Oliver (aunque algunos lo atribuyen a Marcus Gheraerts El Joven).

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